Justicia, desigualdad y migración
La historia del pasado sábado por la
noche de Franccis Ngannou, el excampeón mundial de peso pesado de las Artes Marciales
Mixtas (AMM), parece una historia más de David contra Goliat en el deporte de
contacto, excepto por algunas agravantes merecedoras de denotarse, en términos
de justicia y desigualdad.
Me gustaría comenzar en cómo el ex inmigrante
camerunés llega a disputar una pelea de exhibición contra el actual campeón
invicto de boxeo de peso completo, en una pelea de pago por evento, acontecida
en Riad, frente a la realeza saudí. Franccis Ngannou, nacido en Batié, una
localidad de 10 mil personas denotada por la pobreza y situada en la zona
montañosa oeste de Camerún, no muy lejos de la frontera nigeriana, comenzó a
trabajar en una mina de arena a los 10 años para ayudar a su familia. Luego de
12 años como minero, Ngannou vende sus escasas pertenencias y se muda a la
cabecera regional para poder entrenar, al tener en claro (a pesar de las burlas)
dos cosas: 1) perseguir su sueño de convertirse en boxeador profesional y 2)
nunca ser como su padre “ese tipo que nunca hizo nada por ellos (Francis
Ngannou)[1]”.
Así, a los 25 años, Ngannou decide
dejar África de forma ilegal y “caminar en la oscuridad absoluta (Francis
Ngannou)[2]”, al igual que solo 2
de cada 10 migrantes africanos (así es, el resto de la migración es intra
continental) para buscar una mejor realidad (ONU, 2020). Después de tomarle un
año llegar hasta Marruecos “el infierno de los migrantes africanos (Francis
Ngannou)[3]”, y vivir ahí otro año
más, escondiéndose, comiendo basura e intentando burlar los alambres de púas, en
el séptimo intento, Ngannou cruza el mediterráneo y termina en París, no sin
antes pasar unos meses en una cárcel española (ante la falta de acuerdos
migratorios entre España y Camerún), en donde, después de vivir en la calle
otros meses, una organización benéfica le consigue trabajo a lado de un reconocido
gimnasio de AMM. A partir de ahí, su talento y perseverancia le abren camino
hasta convertirse en el primer campeón africano de peso completo (y el tercero
de cualquier división) de la liga mundial más poderosa de AMM (UFC por sus
siglas en inglés), cinco años después (2021), en Las Vegas, Nevada. No
obstante, debido a la falta de “un trato justo y equitativo”, en palabras del
propio Ngannou, este decide no renovar con la UFC para buscar su sueño de niño
en el boxeo profesional a mediados de 2022.[4]
En un mundo, caracterizado por graves desigualdades
globales en términos de discriminaciones arraigadas estructuralmente (respecto
a: países, culturas, clases, géneros, razas y sexualidades, entre otras)[5], con la mitad de la
población mundial (3.95 billones de personas) sobreviviendo con menos de 3 mil euros
anuales en promedio y, en el caso de África Subsahariana, percibiendo 70% menos
que el ingreso promedio mundial[6], la trayectoria de
vida de Ngannou, misma que lo llevó a disputar una pelea contra Tyson Fury
(denominado por múltiples expertos como el mejor peso completo de su época
boxística) por una bolsa asegurada de 10 millones de dólares, así como a
presentarse en escenarios internacionales como el Accor Arena de París, a un
lado del parque Bercy en donde Ngannou acostumbraba dormir, debe siempre
enaltecerse y, al mismo tiempo, reflexionarse, ya que los actuales modelos
económicos, sociales y políticos a nivel internacional impulsan la acumulación
de riqueza en una sola dirección y solapan una movilidad social marginal.[7]
Aunque David no ganó en esta ocasión (Francis
Ngannou perdió la pelea del sábado por una muy cerrada decisión dividida), el
ex inmigrante camerunés, finalmente, ha recibido el reconocimiento del poderoso
gremio circundante del boxeo internacional, al exaltar su trayectoria y
planificar su prominente futuro, de modo que, en palabras de Mike Tyson
presente en la Arena Kingdom: “Francis Ngannou es el verdadero campeón de la
noche”.
[1]
The Joe Rogan Experience (2023). JRE MMA Show #146 with Francis Ngannou.
Swedden: Spotify. https://open.spotify.com/episode/7rlqqMHZLSsZewJFhlelXd
[2] Ibidem.
[3]
Ibidem.
[4] Ibidem.
[5] Jongen, H. y Scholte, J. A. (2022). Inequality and
legitimacy in global governance: an empirical study. European Journal
of
International Relations, vol. 00, no. 0, pp. 1-29.
https://doi:10.1177/13540661221098218.
[6] Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo. (PNUD).
(2022). World Inequality Report 2022, European Research Council, no. 10, pp. 1-236.
https://wir2022.wid.world/www-site/uploads/2022/03/0098-21_WIL_RIM_RAPPORT_A4.pdf
[7] Springer, S.
(2018). Neoliberalismo y movimientos antisistema. En Banco Bilbao Vizcaya
Argentaria (BBVA), La era de la perplejidad. Repensar el mundo que
conocíamos (pp. 140-155). España: BBVA.
https://www.bbvaopenmind.com/wp-content/uploads/2018/01/BBVA-OpenMind-La-era-de-la-perplejidad-repensar-el-mundo-que-conociamos.pdf.
ISBN: 978-8430619535.
Comentarios
Publicar un comentario